domingo, 12 de febrero de 2012

Cuando queremos cobrarnos el "dar todo"

Si bien dar todo en una relación siempre genera respuestas satisfactorias y es una actitud positiva, dar más de lo que uno puede tiene algunas aristas que es bueno aclararnos.
¿Qué buscamos cuándo damos todo y más también? En este punto es bueno saber si estamos dando todo o si nos pasamos de la justa medida. Esto pasa cuando hacemos cosas que son funciones de otros o cuando toleramos situaciones que no deberían ser toleradas.
Cuando ya estamos bien metidos en el "y más también", es probable que lo que busquemos sea algo a cambio. Quizás estamos en alguna situación de fuerza mayor y no nos quede otra opción que dar todo, pero es bueno estar atentos a si el sacrificio que estemos haciendo no sea en pos de buscar una respuesta de otra persona, una demostración de cariño, un compromiso similar al nuestro. Eso es buscar algo a cambio de nuestro esfuerzo.
Estamos entonces ante una estrategia nuestra para conseguir una reacción de otra persona. Error. De esta postura pueden surgir secuelas peores que las que nos llevaron al diseño de la estrategia inconsciente:
1) El Desgaste: Que nunca quedemos satisfechos por parte de la otra u otras personas. Quizás alguna reacción tenga, pero a nosotros no nos alcance, ciegos por el desgaste del esfuerzo realizado.
2) El Abuso: Que las otras personas se abusen y aprovechen -inconscientemente o no- de nuestro ritmo de sacrificio.
3) El Cobro: Cuando explotamos de bronca por las dos secuelas anteriores, buscaremos cobrarnos de alguna manera lo que vivimos. Puede ser con venganzas infantiles, con maltrato o con la ruptura de la relación.
Quizás mejor debamos plantearnos una relación más sincera, sin presionar al otro, sin esperar del otro cosas que no tiene para dar, sin querer instalar una imagen exagerada de lo que somos, y también respetando nuestro esfuerzo, para no derrochar energías en cuestiones que puedan dejarnos en un camino peor al que nos llevó a esa estrategia.


lunes, 6 de febrero de 2012

Economizar las energías; la clave para no sentirse desgastado

¿Te pusiste a pensar alguna vez en las energías que a veces tenemos y otras no? Lamentablemente es algo que no tenemos en cuenta, generalmente. Muchas veces nos metemos en situaciones que nos consumen demasiada energía y no nos conduce a ningún lado. Porque no está mal, claro, invertir energías en pos de algo que puede ser nuestro sueño, nuestro placer o nuestro labor, pero sí debemos tener cuidado de no derrochar energías en asuntos que no merezcan la pena.
¿De qué energías estoy hablando? de las mentales. No de las físicas, de hecho hacer ejercicio, jugar un deporte o lo que fuere no tiene por qué desembocar en agotamiento.
La mente necesita descanso, relajación y placer para poder funcionar bien. Si nos enroscamos en relaciones o situaciones en donde reinen las peleas, las presiones, las faltas de respeto... lo más probable es que nuestra mente sufra un agotamiento por el que no podremos llevar a cabo ni las mínimas actividades que nos requiere la cotidianeidad.
Atención a este punto: si nos sentimos agotados o desganados, deberemos detectar qué situaciones consumen nuestra energía y obrar en consecuencia. Seguramente eso que consume las energías debe ser algo importante y difícil de descartar, pero tener claro nuestro desgaste es importante para tratar de limitarlo lo antes posible.
No es fácil encontrar y asumir las situaciones desfavorables, pero mentirnos a nosotros mismos sólo lleva a que nuestro desgano y angustia sea cada vez más profundo.

domingo, 5 de febrero de 2012

Potenciar las virtudes, conocer nuestras limitaciones e ignorar nuestros defectos

¿Cuántas veces nos hemos quedados parados ahí a mitad de camino entre hacer algo que nos gratifique y no hacerlo sólo porque no nos animamos? Creo que ese tipo de decisiones -cuando son negativas- hacen que poco a poco nuestra autoestima se caiga. Es algo sutil; nosotros mismos vamos tapándonos con piedras lentamente.
El Miedo es generalmente el principal actor en estos casos, pero hay algo mucho peor: la desconfianza en uno mismo. Muchas veces se piensa que los demás son buenos para todo y nosotros para nada.
Yo soy futbolero y voy a poner un ejemplo futbolístico que me sorprendió mucho y me quedó de enseñanza para siempre, tomado de una biografía de Carlos Bianchi.
Resulta que cuando él era jugador, en los primeros minutos del partido analizaba a quién era su marcador. Si veía que el defensor era más lento que él, entonces él intentaba ganarle en velocidad, pero si el defensor lo superaba, le pasaba la pelota a un compañero antes de enfrentarse con el defensor y luego esperaba la devolución del pase para ocupar una posición favorable, ya con el defensor vencido.
Es notable como a Bianchi no le hacía mella en absoluto que otro lo superara, él sabía que siempre iba a tener un recurso para evitar su "defecto". Creo que es uno de los artífices de su gigante éxito.
Entonces, ¿para qué amargarse pensando en nuestros defectos? Lo más importante, en todo caso, es conocer bien nuestras limitaciones y también nuestras virtudes, para saber por qué camino hay que tomar. Todos, absolutamente todos, tenemos limitaciones pero también virtudes. Generalmente se tiende a realzar los defectos y no valorar nuestras virtudes; hay que ser objetivo y medir las dos cosas con la misma vara.
Detectando nuestras virtudes y limitaciones se nos hará mucho más fácil la toma de decisiones. Y si nos equivocamos, sabremos al menos que no podríamos haber tomado otro camino.

sábado, 4 de febrero de 2012

Presentación

Hola, mi nombre es Néstor Mario Farulli, tengo 32 años. La idea de este blog es compartir experiencias frustrantes y mostrarnos unos a otros cómo se puede salir adelante y levantar nuestro estado de ánimo, algo que depende pura y exclusivamente de nosotros. Levantar el ánimo es un remedio y también un objetivo.
Si bien no soy licenciado ni doctor, me gusta moderar en esta clase de discusiones y abarcar distintos temas que a muchos nos pueden preocupar.
El mecanismo es el siguiente: me envían un correo electrónico a mi cuenta nestorfarulli@gmail.com, contando cuál es su inquietud y ahí yo expondré el tema con la más absoluta reserva, si así lo requieren. Después cada uno será libre de comentar en cada tema lo que le parezca.
No haremos otra cosa que buscar la verdad y que la oscuridad de la duda y los pensamientos negativos nos abandonen.

Espero sus inquietudes.
Saludos
Néstor Mario Farulli
nestorfarulli@gmail.com